Artículos etiquetados en San Luis

Don Federico Torralba en el recuerdo de todos

23 de abril de 2012     Publicado por Domingo Buesa Conde    

Con ese silencio en el que le gustó vivir sus horas de estudio y de reflexión, con ese mismo silencio del que ama la paz de la lectura y de la música, se ha ido a la eternidad don Federico Torralba Soriano. Y lo ha hecho justo cuando las calles y plazas de nuestros pueblos y ciudades se ponían a festejar la referencia de san Jorge como Patrón de Aragón. Su figura pausada y su hablar contundente, se han hecho historia tras 98 años de andadura por muchos paisajes y de gestión de muchos proyectos culturales. Por mucho que pueda parecer que su memoria se ha quedado congelada en ese magnífico libro que resumió el arte aragonés y que a él tanto le gustaba, la realidad es que la personalidad del profesor Torralba cobra mucha más vida en este domingo de abril, cuando la desaparición física del maestro se llena de vida a través de sus discípulos, de la multitud de los que fuimos sus alumnos, de los que tuvimos la suerte de acceder al mundo del arte a través de sus palabras, sensaciones y valoraciones.

Mucho se puede hablar de don Federico y de su labor intelectual, de esa pasión por saber y conocer, pero todo ello quedaría solamente limitado a la frialdad de un currículo que no hace falta enunciar por ser de sobra conocido. En realidad, al hablar de este Catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, nos vienen a la mente las pinturas de Goya que él conocía muy bien, las piezas de ese arte oriental que le cautivaron desde pequeño, los paisajes de esos palacios venecianos que eran uno de sus espacios más queridos, los balbuceos del arte contemporáneo que él vivió en primera persona… Su pasión por el arte, su trabajo callado y sólido, su obra abierta a muchas ramas del saber, son su mejor legado para esta tierra aragonesa que él iluminó siempre con su quehacer como profesor, como crítico de arte y como comisario de importantes exposiciones.

Y si para todos es un momento triste, mucho más para la Real Academia de Bellas Artes de San Luis de la que había sido Presidente y de la que era en la actualidad Presidente de Honor. En el seno de la Real Corporación quedan sus afanes por modernizarla y adaptarla a las nuevas normativas de la España Constitucional, conquista que siempre se le reconocerá por la importancia que tuvo y la bondad con la que se consiguió, así como su preocupación por delimitar ese ingente y extraordinario legado patrimonial de la institución. Su imagen queda “inmortal” en la Pinacoteca de la Real Academia, hecha por su buen amigo el pintor Domingo García cumpliendo sus deseos, y con ella el recuerdo de la última sesión en la que tuvimos el honor de contar con su presidencia, el día en el que la Real Corporación recibió su retrato. A esa tarde corresponde esta entrañable fotografía en la que el Excmo. Sr. Don Federico Torralba, Presidente de Honor de la Real Academia, disfrutó una vez más del cariño y la admiración de los académicos que hoy, en esta festividad de san Jorge, lo recordamos con admiración. Descanse en paz un buen aragonés, un hombre que amó sobre todas las cosas la pasión del saber.


Recordando la exposición ‘Académicos de San Luis’

30 de enero de 2012     Publicado por Orlando Suarez Camara    

La historia de la Real Academia de San Luis se basa en la entregada labor de promover el estudio y la práctica de las bellas artes. Una tarea a la que se puede vincular el principal objetivo de la exposición que ha acogido el Palacio de Montemuzo, desde el pasado día 29 de noviembre hasta ayer, en la que algunos de los miembros de la Academia, activos en la destreza artística dentro de diversas especialidades, nos han enseñado sus trabajos de las tres últimas décadas, con lo que han puesto ante nuestros ojos la actualidad de una institución que cuenta ya con casi doscientos veinte años de historia.

Así, hemos podido contemplar eminentes trabajos de escultura, fotografía, pintura, dibujo y grabado, a través de los cuales nos hemos acercado al panorama artístico institucional de la capital aragonesa. Y, comenzando por la primera especialidad artística comentada, la escultura, la nómina de artistas que han presentado obra recogen nombres como los de Jorge Albareda (Zaragoza, 1926), con su conocida obra “Cristo Resucitado”, que recordamos cada año en la Semana Santa zaragozana; Manuel Arcón (Barasona, Huesca, 1928) y su “Descanso”; Miguel Galanda (Caspe, Zaragoza, 1951); Fernando García Grúas (Zaragoza, 1971); Santiago Gimeno (Nonaspe, Zaragoza, 1952) o Javier Sauras (Huesca, 1944).

Tras los trabajos escultóricos, es conveniente repasar los artistas que han propuesto obras dedicadas a la pintura, entre los que encontramos nombres como los de Agustín Alegre Monferrer (Santa Eulalia del Campo, Teruel, 1936); Esperanza Altuzarra (Bilbao, 1952); Jacinto del Caso (Borja, Zaragoza, 1932); José Ignacio Baqué Calvo (Zaragoza, 1941); Natalio Bayo (Épila, Zaragoza, 1945), que este mes de enero ha inaugurado una exposición en el Museo del Grabado de Fuendetodos, con 295 obras que ha donado a la Fundación Goya-Fuendetodos; Mª Ángeles Cañada (Oliete, Zaragoza, 1951); Mercedes Gómez-Pablos (Palma de Mallorca, 1940); Manuel Monterde Hernández (Zaragoza, 1943); Mª Cruz Sarvisé Laiglesia (Zaragoza, 1923); Antonio María Almazán (Zaragoza, 1932); Fernando Alvira Banzo (Huesca, 1947); José Beulas (Santa Coloma de Farnés, Gerona, 1921); Pilar Moré y Almenara (Fraga, Huesca, 1940); José Luis Lasala (Zaragoza, 1945) o, entre otros, Isabel Guerra (Madrid, 1947), que ha expuesto el sobresaliente retrato institucional del presidente de la Real Academia, Domingo Buesa.

En otro orden de cosas, el arte del grabado ha estado representado por el artista Pascual Blanco Piquero (Zaragoza, 1943), cuyo trabajo tiene la característica de combinar técnicas al servicio de la expresión, en la que el ser humano centra la composición. Y, sin apartarnos del amplio mundo de la gráfica, cabría hablar de las propuestas de Jorge Gay (Zaragoza, 1950), artista representante de la figura humana dentro de un universo de realismo cercano a la magia y población de fantasía; y Teodoro Pérez Bordetas (Zaragoza, 1927), en cuya carrera ha plasmado a la región aragonesa con una admirable capacidad de síntesis y cierta poética silenciosa concentrada en el trazo y la composición de lugares en los que reina la historia y un callado grito de atención a la memoria.

Y, como no podía ser de otra manera, la exposición ha contemplado también el arte de la fotografía, que ha sido representada por nombres como los de Rafael Navarro (Zaragoza, 1940), cuyos temas siempre han estado relacionados con la naturaleza, el ser humano y el paisaje; José Verón Gormaz (Calatayud, Zaragoza, 1946), que se autodefine como poeta, narrador, periodista y fotógrafo; José Laborda Yneva (Zaragoza, 1949), que utiliza la fotografía como medio plástico de expresión a través de la cual mostrar los detalles de una arquitectura que sirve para definir espacios, entornos, ambientes y ciudades; o el arquitecto Alejandro Rincón González de Agüero (Zaragoza, 1952), cuya relación con la cultura y el arte es vocacional, que le ha llevado a desarrollar diversos proyectos relacionados con la gráfica, la escultura y las instalaciones.

Por tanto, hemos podido disfrutar de una muestra que ha ofrecido una visión extensa del arte elaborado en Aragón, aproximadamente en los últimos treinta años, por diversos miembros de una institución oficial de defensa y promoción de la cultura artística, como es la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, y que demuestra que se han desarrollado diferentes manifestaciones artísticas, con especial predilección por un arte figurativo que, en numerados ejemplos, como bien indica Mª Belén Bueno Petisme en el prólogo del catálogo, “se separa de la realidad y para el que son la naturaleza y el ser humano los principales referentes, siempre trabajados desde la voluntad creativa con oficio y tradición”.

PD: Para aquellos que no hayáis podido contemplar las treinta y una obras expuestas en el Palacio de Montemuzo, os invito a visitar el álbum expositivo que he creado en Flickr para tal fin.


Homenaje a la figura de Joaquín Costa Martínez

8 de marzo de 2011     Publicado por Orlando Suarez Camara    

Esta tarde, desde la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, homenajearemos a Joaquín Costa, un aragonés universal y el mayor representante del movimiento intelectual decimonónico español, conocido como «Regeneracionismo», dado que, el pasado día 8 de febrero, tuvo lugar el centenario de su fallecimiento en la localidad oscense de Graus.

Así, tal y como en su día indicó el Excmo. Sr. Dr. D. Domingo Buesa, Presidente de la Real Academia, aunque no haya sido mucha su influencia real en la vida diaria de la España del siglo XX, hay que reconocer que la figura de Joaquín Costa ha protagonizado la mayoría de los análisis sobre la modernidad de la realidad española. Una permanente presencia, del que pronto fue conocido como “El león de Graus”, gestionada desde diferentes enfoques que, al final, han contribuido a convertirlo en una referencia para todos los que querían hablar del problema del campo español, de la necesidad de la educación, o para aquellos que se adentran en la complicada discusión sobre la gestión del agua.

Costa trabajó y estudió en Huesca —magisterio, bachiller— y Madrid, donde se doctoró en Derecho (1872) y Letras (1875) y, un año después, escribió “La vida del Derecho” (1876), siendo profesor auxiliar en la Universidad Central, cargo al que renunció en protesta por la política educativa de la Restauración, junto a Francisco Giner de los Ríos y otros miembros de la Institución Libre de Enseñanza.

Sus humildes orígenes le inclinaron a la política y estudió, particularmente, las raíces populares del derecho consuetudinario español (Introducción a un tratado de política textualmente de los refraneros, romanceros y gestas de la Península, 1881) y el mundo rural, al participar en los Congresos de Agricultores y Ganaderos (1880–1881).

Con la vocación europeísta que trajo de Francia, y con sus amores incomprendidos en la católica Huesca, Joaquín Costa comenzó un periplo por las ciudades españolas en busca de una plaza segura que le aportara tranquilidad económica, aunque su amor apasionado a España le hizo involucrarse —allí donde estuviera— en el estudio y el conocimiento de esos territorios, de esas sociedades, de ese pasado común.

Toda su vida fue un peregrinar, en el que no buscó nunca los honores (incluso renunció a ser ministro con Cánovas y con Sagasta), pero en el que intentó despertar las conciencias a ras de calle, hacer nacer en las plazas de España la reivindicación que llevarán al futuro, al progreso, a la libertad. Y, todo ello, desde la apuesta rotunda por lo europeo, que intentó vender como la mejor salida a la crisis de 1898. Esta imagen personal del europeísta es la que describió, con intensidad plástica y gran sutileza, el maestro Azorín cuando indicó cómo “el señor Costa… se ha levantado de su sillón, penosamente, con una laxitud profunda, y se ha acercado al balcón… Y el señor Costa, con los ojos melancólicos, pegados a los cristales, piensa en la europeización, imposible, de España”.

Por todo ello, y por mucho más, en esta tarde del 8 de marzo, a las 19.30 horas, se recordará la figura de este aragonés universal con la conferencia (“Joaquín Costa en el arte”) que impartirá el académico Ilmo. Sr. Dr. D. Wifredo Rincón García, Investigador Científico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, del que ha sido Director del Departamento de Publicaciones y, actualmente, Jefe del Departamento de Historia del Arte.


Homenaje a la figura del arquitecto Ricardo Magdalena

22 de noviembre de 2010     Publicado por Orlando Suarez Camara    

“Las obras se tienen medio terminadas cuando se han comenzado bien” (Séneca)

El Ayuntamiento de Zaragoza y la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis rendirán hoy homenaje a la figura del arquitecto Ricardo Magdalena en el centenario de su muerte: 1910-2010. Con esta ocasión, el consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Equipamientos y Vivienda, Ilmo. Sr. D. Carlos Pérez Anadón, acompañado por el Presidente de la Real Academia, Excmo. Sr. Dr. D. Domingo J. Buesa Conde, descubrirá hoy lunes, a las 10.30 horas, una placa conmemorativa ante el busto de Ricardo Magdalena, que se ubica en la biblioteca del mismo nombre en las dependencias del Antiguo Matadero de la ciudad, (Miguel Servet, 57).

Seguidamente, el reconocimiento al arquitecto zaragozano tendrá continuidad con una conferencia a cargo del director del Servicio de Arquitectura del Ayuntamiento de Zaragoza, Dr. Arquitecto Ricardo Usón García, que se desarrollará a partir de las 12.00 horas en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, y que versará sobre “El proyecto de Arquitectura en Ricardo Magdalena”. Acto seguido, se celebrará una mesa redonda, con el título genérico “Visiones sobre Ricardo Magdalena”, en la que participarán la Dra. Dª. Pilar Biel Ibáñez (“Ricardo Magdalena y la Universidad de Zaragoza”), el Arquitecto D. Mariano Pemán Gavín (“De Facultad de Medicina y Ciencias a Edificio Paraninfo”), el Ilmo. Sr. Dr. Arquitecto D. José Laborda Yneva, Académico Correspondiente (“La Cátedra Ricardo Magdalena. La Primera Etapa”), el Arquitecto D. Ricardo Marco Fraile (“Ricardo Magdalena: La geometría del pensamiento sólido”), el Ilmo. Sr. Dr. D. Rafael de Miguel González, Académico Correspondiente (“Ricardo Magdalena: Urbanista en los inicios del Ensanche zaragozano”) y el Excmo. Sr. Dr. D. Fernando Solsona Motrel, Académico de Número (“El programa funcional de la Facultad de Medicina y Ciencias”).

Finalmente, a las 19.30 horas tendrá lugar una sesión solemne en la sede de la Real Academia, Plaza de los Sitios, 6, (Museo de Zaragoza), en la que intervendrán la Dra. Ascensión Hernández Martínez, profesora de Historia del Arte, el Excmo. Sr. D. Juan Alberto Belloch Julbe, Alcalde de la Ciudad de Zaragoza, y el Excmo. Sr. Dr. D. Domingo J. Buesa Conde, Presidente de la Real Academia.

Los tres actos programados se ubican en tres edificios que llevan la firma del arquitecto zaragozano y que forman parte de su importante legado a la ciudad de Zaragoza.


Aniversario del fallecimiento del pintor Mariano Barbasán

23 de julio de 2010     Publicado por Orlando Suarez Camara    

“La pintura es poesía muda; la poesía, pintura ciega” (Leonardo da Vinci)

Ayer se cumplió el 86º aniversario del fallecimiento (Zaragoza, 1924) del ilustre pintor aragonés Mariano Barbasán Lagueruela, quien, nacido en la capital maña en 1864, se formó en la Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, donde se matriculó en 1880, manteniendo una estrecha relación con sus condiscípulos Joaquín Sorolla y Salvador Abril. En 1887, a la edad de 23 años, se trasladó a Madrid y realizó sus primeras obras, pequeños cuadros de género teatral e histórico ambientados en Toledo. Ese mismo año participó en la Exposición Nacional con el cuadro titulado ‘Noche de Walpurgis de Fausto’ y, gracias a la obra ‘José explicando el sueño del copero en el palacio del Faraón’, en 1899 obtuvo una pensión de la Diputación de Zaragoza para completar su formación pictórica en la Academia Española de Roma, decidiendo establecerse permanentemente en Italia, por lo que abrió un estudio en Roma, pero trabajando durante largas temporadas anuales en lugares de la campiña romana, como Subiaco y Anticoli Corrado.

Aunque pintó inicialmente alguna obra de carácter histórico (‘Pedro III en el collado de las Panizas’), enviada a la Diputación de Zaragoza en 1891, cultivó sobre todo la pintura paisajista y escenas de la vida rural, que adquirió una temprana difusión en Europa merced a la intervención de marchantes ingleses y alemanes, así como por sus repetidas exposiciones en Berlín, Munich, Viena y en Montevideo, donde se trasladó en 1912 para realizar dos exposiciones individuales en el Círculo de Bellas Artes. Sin embargo, su obra fue poco conocida en España, ya que salvo una temprana participación en la Exposición Nacional de 1887, no volvió a exponer hasta su regreso definitivo a Zaragoza, donde celebró en 1923, dos años después de su regreso, una muestra antológica –muy elogiada– en el Centro Mercantil, y otra, póstuma, en 1925 en el Museo de Arte Moderno de Madrid, seguidas, en años sucesivos, de otras retrospectivas, organizadas por su hijo Mariano Barbasán Lucaferri, que contribuyó a consagrar definitivamente a su padre como una figura clave de la pintura aragonesa de finales del XIX y principios del XX.

Quebrantada su salud, regresó de Roma a Zaragoza en 1921, contando con la edad de 57 años, siendo recibido elogiosamente y ocupando un puesto en la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, vacante por la muerte del pintor Francisco Pradilla y Ortiz. Aparte de las obligadas obras de pintura de historia como pensionado, cultivó exclusivamente el género costumbrista inspirado en el natural de los pueblos italianos, recogiendo en bucólicas composiciones los aspectos más pintorescos del paisaje y de la vida cotidiana, no exentos, a veces, de humor. Su estilo destaca por un esplendoroso colorido y sensitiva luminosidad, logrados mediante una técnica de pincelada abreviada y de pequeños toques de color, derivada del estilo de Fortuny y de los macchiaioli (en italiano manchistas o manchadores) y preimpresionistas italianos.

Bibliografía GEA: Pantorba, Bernardino de: Mariano Barbasán; Madrid, 1939 (ed., Mariano Barbasán Lucaferri). Pantorba, Bernardino de: Mariano Barbasán. Edición crítica de Manuel García Guatas. Zaragoza, CAZAR, 1984.


Homenaje al profesor Federico Torralba Soriano

30 de junio de 2010     Publicado por Orlando Suarez Camara    

Esta tarde, desde la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, homenajearemos al que, en el momento actual, es el único superviviente de una brillante generación de catedráticos universitarios de Historia del Arte aragoneses, entre los que cabe recordar a José Camón Aznar (1898-1979), Francisco Abbad (1910-1972), Julián Gállego (1919-2006) y Santiago Sebastián (1931-1995). Esto es, al Excmo. Sr. Dr. D. Federico Torralba Soriano, Presidente de Honor de la Real Corporación, quien nació en Zaragoza el 31 de agosto de 1913, por lo que cuenta con la edad de 97 años.

Tanto su formación académica, con licenciaturas en Filosofía y Letras y en Derecho, como su vida profesional transcurren en la Universidad de Zaragoza, iniciando su tarea docente en 1941, como Profesor Ayudante de Clases Prácticas en la Facultad de Filosofía y Letras. En 1956 obtuvo el grado de Doctor en Filosofía y Letras en dicha Universidad y, cinco años más tarde, fue nombrado Catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Oviedo, así como de Salamanca (1970) y de Zaragoza (1972). En 1983 se jubiló sin abandonar sus tareas dentro del arte como profesor emérito y escritor, creando escuela en Zaragoza, y siendo el XXVIII Director de la Real Academia de San Luis, entre 1992 y 1997.

La trayectoria académica de Torralba puede considerarse autodidacta, fundamentada en la historiografía francesa, que ha cultivado en sus frecuentes viajes a Paris, desarrollando una apasionada y poco usual vocación por la pintura moderna, a la que dedica un revelador ensayo crítico en el año 1946, con el título “Trayectoria de la pintura moderna”. Desde Zaragoza ha impulsado y participado como crítico en uno de los principales movimientos artísticos de vanguardia, como el Grupo Pórtico, la primera abstracción española entre 1947 y 1952, formado por los pintores Santiago Lagunas, Eloy Laguardia y Fermín Aguayo, organizando el “Primer Salón Aragonés de Pintura Moderna” en 1949. Al mismo tiempo, ha desarrollado una importante labor de difusión del arte actual, mediante conferencias y exposiciones, desde la cátedra “Goya” de la Institución “Fernando el Católico”.

Es autor de numerosas publicaciones sobre arte de diferentes épocas y de diversas disciplinas artísticas, sin olvidar sus artículos sobre teatro. Así, con el título de “Pintura contemporánea aragonesa” firmó el libro básico y de referencia, publicado por Guara editorial en 1979, en el que resume en lenguaje académico su permanente labor como crítico de arte e impulsor de premios de pintura, como el San Jorge de la Institución “Fernando el Católico”, así como su tarea de galerista en Zaragoza (Kalos y Atenas) y de fomento de los grupos artísticos, como en el caso del grupo Azuda 40. En su inclinación por Francisco de Goya pesa, sin duda, como en José Camón Aznar y en Julián Gállego, su naturaleza aragonesa; siempre interesado por la obra de Goya en Aragón, defiende la madurez del artista como pintor en el conjunto mural de la Cartuja de Aula Dei, obra que -por su aislamiento- era poco conocida de la historiografía española, y a la que Julián Gállego dedicó también un estudio monográfico.

De esta manera, ha sido distinguido con tan diversos como merecidos honores, como la Medalla de Oro de la Ciudad de Zaragoza, el Premio Aragón de las Artes o la Medalla de Oro de la Institución “Fernando el Católico” de Zaragoza. Y esta tarde, en el Museo de Zaragoza, presentaremos su retrato oficial, realizado por el pintor D. Domingo García Ibáñez (Zaragoza, 1942), que adornará el Salón de Actos donde ya podemos contemplar a otros históricos Presidentes de la Real Corporación como, por ejemplo, el ofrecido la semana pasada por el académico Ilmo. Sr. D. Manuel Sancho Rocamora, el del Excmo. Sr. D. Félix O’Neille y O’Neille.


Sesión pública de la Real Academia de San Luis

24 de junio de 2010     Publicado por Orlando Suarez Camara    

En estos momentos, está teniendo lugar la Sesión Pública de presentación del retrato (ver reproducción junto a su biografía) de quien fuera primer Presidente de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, Excmo. Sr. D. Félix O’Neille y O’Neille, con el siguiente orden del día:

  • Lectura del acuerdo corporativo por el Ilmo. Sr. D. Javier Sauras Viñuales.
  • Discurso de ofrecimiento de la obra a cargo del académico Ilmo. Sr. D. Manuel Sancho Rocamora.
  • Clausura del acto por el Excmo. Sr. D. Domingo J. Buesa Conde, Presidente de la Real Academia.

Por ello, dadas las enormes dificultades para conocer la historia de este tan singular como esencial personaje, añado a continuación una breve biografía, extraída de la última “Relación General de Señores Académicos” (publicada en 2004), que permitirá conocer mejor las hazañas de un hombre que tuvo el honor de ser el primer Presidente de la Real Academia de San Luis.

BIOGRAFÍA DEL EXCMO. SR. D. FÉLIX O’NEILLE Y O’NEILLE

Descendiente de los Reyes de Hibernia (Irlanda), Príncipes de Ultonia y Condes de Valmont y de Tirone. Católico emigrado. Sirvió a los Reyes de España (de 25 de marzo de 1730 a 12 de julio de 1792) en los Reales Ejércitos. Herido en combate. Prisionero de guerra en Italia. Salvó la vida a Carlos Estuardo en la Batalla de Culloden (27 de abril de 1745).Condenado a muerte pasó 15 meses prisionero en el Castillo de Edimburgo (Escocia). Jefe, Inspector y Director del Cuerpo (1762) para defender las costas de Galicia (España). Gobernador Militar y político de Tuy (Pontevedra). Segundo Jefe del Ejército de Galicia. Gobernador Militar y Político de Gerona (29 de junio de 1780) y de Barcelona (16 de noviembre de 1782). Comandante General del Principado de Cataluña (4 de agosto de 1782). Subdelegado General de Caminos del Reino de Galicia (España). Capitán General de Aragón (de 29 de noviembre de 1784 a 12 de julio de 1792). Socio (14 de enero de 1785) y Director Primero (19 de noviembre de 1790) de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País. Inspector General de Infantería (1786). Consejero Nato del Supremo de Guerra. Teniente General (1787). Presidente de la Real Audiencia de Aragón. Gran Cruz de Carlos III (1792). Ilustrado. Mecenas. Economista. Protector de las Ciencias, las Artes y el Comercio. Bibliófilo. Fomentó la creación de la Real Academia de San Luis.

Primer Presidente, de 11 de abril de 1792 a 12 de julio de 1792. Académico de Honor, de 11 de abril de 1792 a 12 de julio de 1792.

Nació en Ultonia (Irlanda), en 1720.
Falleció en Zaragoza, el 12 de julio de 1792.


San Luis, conmemorando 218 años de historia académica

17 de abril de 2010     Publicado por Orlando Suarez Camara    

Tal día como hoy, en el año 1792, se fundó la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, que actualmente preside el Excmo. Sr. D. Domingo J. Buesa Conde, gracias a la labor del Conde de Aranda, quien obtuvo, tras 38 años continuos de razonadas peticiones de sus sobrinos Vicente y Ramón Pignatelli y Moncayo (hijos de los condes de Fuentes), el deseado Real Decreto de Carlos IV, gracias también al apoyo de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País, fundada en 1776.

Por ello, en este día tan especial para sus señores académicos y para toda la sociedad zaragozana y aragonesa, publico a continuación un texto de Adolfo Castillo Genzor, académico de San Luis desde el 20 de noviembre de 1955 hasta el día de su fallecimiento en Zaragoza el 8 de octubre de 1988, cuyo libro editó la propia Real Academia en su CLXXXVIII aniversario, en 1980, correspondiente al apartado «Síntesis histórica»:

«La creación –en 1749– de la Real Academia de San Fernando, cuya apertura tuvo lugar en Madrid en 1752, fue el antecedente inmediato del establecimiento en Zaragoza de la Real Academia de San Luis. Mas para ésta no se presentaron las cosas tan fáciles como para la Corporación madrileña. Por lo pronto, hubo de sufrir antes un largo calvario de desdenes, de rechazos, que da principio en 1754, año en que el nombre zaragozano Vicente Pignatelli Moncayo, hijo de los condes de Fuentes, alcanzó del obnubilado y triste Fernando VI la regia licencia para organizar, y presidir, una a modo de junta preparatoria de la pretendida Academia, junta que tropezó con toda suerte de imponderables, disolviéndose al cabo de no mucho tiempo sin haber logrado nada práctico, supuesto que su entusiasmo inicial se hizo trizas ante la renuente actitud de los ministros fernandinos, cuya fobia contra Aragón neutralizó la buena disposición del monarca.

Igual resultado tuvo una segunda intentona, realizada diecisiete años después por otro Pignatelli –Ramón–, quien fracasó en 1771 por la misma causa que su hermano Vicente: el deseo de Floridablanca de hacer a Zaragoza víctima de más desplantes de metomentodo.

Más afortunado fue el tercer envite fundacional, patrocinado por el Conde de Aranda, que triunfó donde fueron vencidos sus sobrinos Vicente y Ramón, de tal suerte que pese a la oposición declarada de Floridablanca logró arrancar de Carlos IV, en 17 de abril de 1792, el suspirado decreto de fundación de la «Real Academia de las tres Nobles Artes de San Luis», conseguido al cabo de 38 años continuos de razonadas peticiones, de súplicas constantes.

En el largo intervalo transcurrido entre lo pretendido por los Fuentes y lo que Aranda conquistó para Zaragoza se produjeron en la capital aragonesa dos hechos importantes. De una parte, la fundación de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País, en 1776; de otra, la de la nueva Escuela de Dibujo, que la expresada Entidad puso bajo los auspicios y dirección de su socio benemérito don Juan Martín de Goicoechea, Caballero de Carlos III y propulsor que fue de la industria textil zaragozana, quien halló acomodo decente y capaz para la Escuela en las salas bajas del palacio renacentista de los Zaporta, sito en la calle Alta de San Pedro, en el que residió no mucho antes María Teresa de Vallabriga y Drumond, viuda del Infante don Luis de Borbón y Franesio, hermano menor del rey don Carlos III. Por su gran patio plateresco, vendido al extranjero y rescatado al cabo de cincuenta y cinco años por el mecenazgo de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y Rioja, se fueron habituando los alumnos de la Escuela tutelada por la Económica al quehacer artístico de los artífices más ilustres del Quinientos aragonés. Semilla y cimiento, en lo escolar y docente, de la Academia de San Luis, ésta no hubiera nacido sin la previa natividad de aquélla, cuyos profesores y alumnado quedaron encuadrados en la Real de San Luis, al inaugurar sus actividades el 11 de abril de 1793.

Se impartieron desde entonces en sus aulas las enseñanzas de Pintura, Arquitectura, Escultura y Grabado, a nivel parejo con la Academia de San Fernando, con la cual tenía relación de hermandad y reciprocidad, por funcionar ambas a nivel de las Escuelas Superiores de Bellas Artes. La de San Fernando lo conserva todavía. En cuanto a la de San Luis fue Isabel II la culpable de la peor injuria hecha al Arte y a la Cultura de Aragón, al desmontar su labor pedagógica en virtud de un real despacho que lleva la fecha de 31 de octubre de 1849. Un ministro de Fomento isabelino –Seijas– sería el verdugo que ajustició a la Real Academia de San Luis como órgano rector de cultura artística superior. Otra real disposición, la del 17 de mayo de 1850, se completaría con una tercera, la del 13 de agosto del mismo año, con respecto al número «clausus» de académicos, y también a su distribución en secciones, innovación ésta que todavía continúa, aunque con acusadas diferencias de matiz y de contenido.
Leer el resto de este artículo »


R.A.N.B.A. San Luis, recordando a mosen Leminyana en Roda

9 de abril de 2010     Publicado por Orlando Suarez Camara    

El próximo día 10 de abril, sábado a las doce horas, la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis celebrará, en la histórica Catedral de Roda de Isábena, la Sesión Pública, en memoria del que fuera académico de honor Ilmo. Sr. D. José María Leminyana y de Alfaro, a la que asistirá –entre otras personalidades– el Justicia de Aragón, Fernando García Vicente, y que se desarrollará con el siguiente orden del día:

1. Lectura del acuerdo corporativo por el Ilmo. Sr. D. Javier Sauras Viñuales.
2. Discurso laudatorio pronunciado por el Ilmo. Sr. D. Juan Antonio Cremades.
3. Interpretación al órgano por el maestro D. Antonio Baciero.
4. Clausura del acto por el Excmo. Sr. D. Domingo J. Buesa Conde.

Mosen Leminyana falleció el pasado 18 de noviembre de 2009 en la ciudad de Barbastro, siendo, como diría Domingo Buesa, “una de las figuras más notables de la vida eclesial del Aragón oriental, de esas tierras que en el pasado fueron la frontera con el viejo territorio condal barcelonés y que en el presente han vivido la necesidad de recuperar su propia identidad y recuperar los bienes que el obispado de Lérida se les llevó por la fuerza de la legislación canónica y que, ahora, no quiere devolver en cumplimiento de esa misma legislación canónica”.

El primer destino de este sacerdote barcelonés fue Tamarite de Litera y, más adelante, Peraltilla, Azara y Azlor; pero, al pasar estos últimos a la Diócesis de Huesca, se le destinó a San Esteban de Litera, donde permaneció hasta 1970, labor que compaginaba con su cargo de Delegado Episcopal de Cáritas, en el Obispado de Lérida. Tras ello, al quedar vacante la parroquia de Roda de Isábena, le propusieron el puesto y, lo que parecía ser provisional, se convirtió en su vida.

La noche del 6 al 7 de diciembre de 1979, la localidad de Roda y, especialmente, su párroco, sufrieron uno de los peores sucesos de su historia; se saqueó la antigua catedral perdiendo gran parte de sus bienes. El responsable fue René Alphonse Van Den Berghe, más conocido por Erik ‘el Belga’, poseedor de un amplio currículum como ladrón de obras de arte, quien fue detenido poco tiempo después y trasladado a la cárcel Modelo de Barcelona. Desde allí se puso en contacto con Leminyana para advertirle del peligro que corrían esos bienes y, más concretamente, la silla de San Ramón, reliquia del siglo X-XII, actualmente recuperada y expuesta en Roda de Isábena.

Fundador de la Colonia de Obarra y amante del arte y la arquitectura románica, Leminyana consolidó y restauró, a título personal, las parroquias de El Soler, Torrelabad, Monte de Roda, Puebla de Roda y Serraduy, así como realizó obras en la parroquia de Roda de Isábena y otros proyectos en ermitas, como es el caso de la Virgen de la Faja.

Por todos estos motivos, en julio de 2001, se le otorgó la encomienda de Alfonso X el Sabio, de manos del Delegado de Gobierno en Aragón, Eduardo Ameijide, en reconocimiento a la labor efectuada en la reconstrucción y restauración del patrimonio aragonés. Y, en 2008, el reconocimiento le llegó por parte de la Real Academia de San Luis, cuyos miembros lo nombraron académico de honor. Así, el sábado será un nuevo capítulo en recuerdo de “una de las figuras más notables de la vida eclesial del Aragón oriental…”, y os esperamos allí…


Recordando la figura de don Juan Martín de Goicoechea

4 de abril de 2010     Publicado por Orlando Suarez Camara    

“El género humano tiene, para saber conducirse, el arte y el razonamiento” (Aristóteles – Ἀριστοτέλης)

Hoy, en este primer domingo después de la primera luna llena de primavera en el que los cristianos de todo el mundo celebran la resurrección de Jesucristo tras haber sido crucificado, también debemos conmemorar los aragoneses el aniversario del fallecimiento de un personaje fundamental de nuestra historia, de don Juan Martín de Goicoechea, quien recibió cristiana sepultura bajo el Santo Cristo de la Sala de Oración (actual Museo del Pilar) de la Catedral-Basílica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza en el año 1806, hace ya 204 años.

Este ilustre personaje nació en Bacaicoa (Navarra) el 1 de noviembre de 1732, pero llegó siendo niño a Zaragoza, a casa de su tío Lucas de Goicoechea, de quien heredó una fortuna que incrementó hasta convertirse en la figura más relevante del comercio y las finanzas de la ciudad entre 1770 y la fecha de su fallecimiento, gracias a sus estudios de comercio en la escuela de Lyon, donde entabló relaciones comerciales con numerosas firmas de Francia, Inglaterra, Italia y Holanda.

Sus actividades abarcaron prácticamente la totalidad de las ramas económicas. En agricultura, impulsó el cultivo del olivar en las tierras de Las Fuentes, plantando 13.000 empeltres; indagó sobre el viñedo y su tratamiento adecuado, a la vez que experimentó abundantes nuevos cultivos en sus heredades. Mientras, en el terreno industrial, se le consideraba un gran experto en tejidos de lana y seda; también en fundición, tanto de hierro como de otros minerales, así como en elaboración de aceites y vinos. E, igualmente, en el campo comercial y almacenista controlaba buena parte de los suministros de trigo, aceite y vino a la ciudad, exportando excedentes y productos manufacturados.

Unas actividades financieras que le llevaron a ser tesorero del Canal Imperial, apoderado del Banco de San Carlos en Zaragoza, comisionado en la ciudad para el pago de intereses de vales reales, alma de la Compañía de Amigos de Zaragoza, que financiaba a seis meses las operaciones de los demás comerciantes, o inversor de 880.000 reales de vellón en la Acequia de Camarera entre 1788 y 1805, entre otros ejemplos.

Así, sus viajes a Francia debieron de influir notablemente en el apoyo decidido que prestó al neoclasicismo, que comportaba una transformación general de los conceptos artísticos y artesanales. Infanzón, comerciante, amigo y protector de Francisco de Goya y Lucientes, a quien homenajeamos a principios de semana en Fuendetodos, de los tres hermanos Bayeu y Subías y de otros artistas, este insigne mecenas dotó económicamente, mantuvo a sus expensas y donó a la Escuela de Dibujo de Zaragoza, creada el 19 de septiembre de 1784 bajo los auspicios de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País y que, posteriormente, se transformó en la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, presidida actualmente por el Excmo. Sr. D. Domingo J. Buesa Conde, toda suerte de láminas, esculturas y medios didácticos, organizando sus clases, y adaptando sus aulas en la Casa de la Infanta, de Zaragoza, primero, y en el antiguo Seminario de San Carlos Borroneo, de la Compañía de Jesús, en la zaragozana plaza del Reino, a partir de 1791, donde permanecería hasta 1909, en que se trasladaría a su actual sede en el Museo de Zaragoza, obra de Ricardo Magdalena, que fue construido para la Exposición Hispano-Francesa de 1908, que evocaba Los Sitios de Zaragoza.

Por ello, sin duda, esta Semana Santa 2010 está siendo también la semana del recuerdo a quienes, de manera inestimable, colaboraron a engrandecer la historia de Aragón, con el recuerdo a don Juan Martín de Goicoechea y don Francisco de Goya y Lucientes (quien falleció hace 182 años también por estas fechas –15 de abril–), ilustres aragoneses a quienes debemos inmortalizar por una vida dedicada a la cultura.