Archivo para la categoría Huesca

Los moriscos aragoneses

27 de abril de 2011     Publicado por Domingo Buesa Conde    

En 1610, Felipe III decreta la expulsión de los moriscos aragoneses, tras haber logrado convertirlos en los enemigos de la religión y del Estado. Por ello, la expulsión se fue definiendo como la única solución ante el fracaso, que se consideraba ya definitivo, de todas las tentativas de asimilación y conversión. Era un momento triste para la convivencia nacional. Para entender este momento hay mucha bibliografía, pero hace unos años se publicó un libro del profesor universitario Manuel Lomasen titulado “La expulsión de los Moriscos de Aragón”, el que se afirma que la expulsión de los moriscos el año 1610 cambió todos los ámbitos de la realidad aragonesa, donde llegaron a representar más del quince por ciento de la población. En sus página snos cuenta que entre 1609 y 1611 fueron expulsados de Aragón entre el 15 y el 20 por ciento de sus habitantes.


De Roda a Barbastro…

27 de abril de 2011     Publicado por Domingo Buesa Conde    

El 26 de abril del año 1100, el Papa Pascual II concede el traslado de la sede del obispado de Roda a Barbastro a petición del rey Pedro I que, durante el asedio de la ciudad, envió a Roma al obispo Poncio de Roda para pedir al Papa Pascual II el traslado de la sede rotense a Barbastro . Obtuvo la bula pontificia pertinente en Letrán, seis meses antes de que los aragoneses tomaran la ciudad… Era un momento clave para la historia de esta diócesis que acabaría trasladada a Lérida y que se recuperaría con Felipe II, interesado en prevenir la entrada de las ideas protestantes a través del Pirineo, quien consiguió del papa Pío V en 1571 la erección de la diócesis de Barbastro, formada por parroquias desmembradas de los obispados de Huesca y Lérida y del abadiado de San Victorián de Sobrarbe. Comenzaba otra etapa para esta complicada historia de la diócesis del oriente aragonés…


La primera revista escolar y los escolapios

26 de marzo de 2011     Publicado por Domingo Buesa Conde    

En este mes de marzo hay algunas efemérides que nos recuerdan a los hijos de San José de Calasanz, ese gran santo aragonés y el recordado fundador de la primera escuela para niños pobres. Y de uno de esos escolapios voy a hablar ahora, recordando que había nacido en el pueblecito turolense de Olalla el 16 de marzo de 1882. Era el padre José Beltrán, un notable historiador y emotivo poeta modernista que llegó al colegio de Jaca y allí puso en marcha una empresa pionera en este país, una empresa que luego se han apuntado muchos pero que sólo él fue capaz de diseñar. Este escolapio fundó en 1912 “La Aurora del Pirineo” que fue la primera revista escolar española escrita por los jóvenes y para los jóvenes, Y era el año 1912, con lo cual queda dicho todo y puesto sobre el papel el importante significado de este escolapio que tiene en su haber importantes publicaciones algunas de las cuales dedicó a la ciudad de Daroca, en cuyo colegio vivió y en la que publicó la historia de esa ciudad en 1954.


Muerte de Ramiro I de Aragón

14 de marzo de 2011     Publicado por Domingo Buesa Conde    

Este mes debemos también un recuerdo entrañable al primer rey de Aragón, Ramiro I, hijo del poderoso Sancho el Mayor de Pamplona y padre del prestigiado rey Sancho Ramírez de Aragón. En medio de los dos, este pobre montañés que lo pasó mal pero que supo consolidar una herencia para que sus sucesores pudieran construir el poderoso reino de Aragón. Por eso, en marzo recordamos su muerte en el cerco de Graus el 8 de marzo de 1064. Fue asesinado por un soldado árabe, llamado Sadada, que hablaba romance y que, acercándose al real de Ramiro I disfrazado de cristiano, le clavó una lanza entre los ojos, aprovechando que estaba con la visera de la armadura levantada.


Miguel Burro Fleta

14 de marzo de 2011     Publicado por Domingo Buesa Conde    

Así se llamaba el gran Miguel Fleta que el 7 de marzo de 1922 se presentó en el Teatro Real de Madrid. Hoy recuperamos su nombre completo pues era hijo de Vicente Burro Gayán, quien fue tesorero del Ayuntamiento de Albalate de Cinca durante la I República, además del hombre que le dio los primeros apoyos para que acabara siendo el gran tenor que fue. Sabemos que sus primeros pasos musicales fueron en la rondalla de su pueblo, y su primera instrucción musical estuvo a cargo de su padre y de Lázaro Uriol. Conocemos que en septiembre de 1917 destaca en un concurso de jota celebrado en Villanueva de Gállego, por lo que se decide ya su vocación musical, pasando al Conservatorio Isabel II de Barcelona donde comienza su carrera, una carrera que se consolida cuando comienza a estudiar repertorio con la profesora belga Louise Pierrick, su futura esposa.


Homenaje a la figura de Joaquín Costa Martínez

8 de marzo de 2011     Publicado por Orlando Suarez Camara    

Esta tarde, desde la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, homenajearemos a Joaquín Costa, un aragonés universal y el mayor representante del movimiento intelectual decimonónico español, conocido como «Regeneracionismo», dado que, el pasado día 8 de febrero, tuvo lugar el centenario de su fallecimiento en la localidad oscense de Graus.

Así, tal y como en su día indicó el Excmo. Sr. Dr. D. Domingo Buesa, Presidente de la Real Academia, aunque no haya sido mucha su influencia real en la vida diaria de la España del siglo XX, hay que reconocer que la figura de Joaquín Costa ha protagonizado la mayoría de los análisis sobre la modernidad de la realidad española. Una permanente presencia, del que pronto fue conocido como “El león de Graus”, gestionada desde diferentes enfoques que, al final, han contribuido a convertirlo en una referencia para todos los que querían hablar del problema del campo español, de la necesidad de la educación, o para aquellos que se adentran en la complicada discusión sobre la gestión del agua.

Costa trabajó y estudió en Huesca —magisterio, bachiller— y Madrid, donde se doctoró en Derecho (1872) y Letras (1875) y, un año después, escribió “La vida del Derecho” (1876), siendo profesor auxiliar en la Universidad Central, cargo al que renunció en protesta por la política educativa de la Restauración, junto a Francisco Giner de los Ríos y otros miembros de la Institución Libre de Enseñanza.

Sus humildes orígenes le inclinaron a la política y estudió, particularmente, las raíces populares del derecho consuetudinario español (Introducción a un tratado de política textualmente de los refraneros, romanceros y gestas de la Península, 1881) y el mundo rural, al participar en los Congresos de Agricultores y Ganaderos (1880–1881).

Con la vocación europeísta que trajo de Francia, y con sus amores incomprendidos en la católica Huesca, Joaquín Costa comenzó un periplo por las ciudades españolas en busca de una plaza segura que le aportara tranquilidad económica, aunque su amor apasionado a España le hizo involucrarse —allí donde estuviera— en el estudio y el conocimiento de esos territorios, de esas sociedades, de ese pasado común.

Toda su vida fue un peregrinar, en el que no buscó nunca los honores (incluso renunció a ser ministro con Cánovas y con Sagasta), pero en el que intentó despertar las conciencias a ras de calle, hacer nacer en las plazas de España la reivindicación que llevarán al futuro, al progreso, a la libertad. Y, todo ello, desde la apuesta rotunda por lo europeo, que intentó vender como la mejor salida a la crisis de 1898. Esta imagen personal del europeísta es la que describió, con intensidad plástica y gran sutileza, el maestro Azorín cuando indicó cómo “el señor Costa… se ha levantado de su sillón, penosamente, con una laxitud profunda, y se ha acercado al balcón… Y el señor Costa, con los ojos melancólicos, pegados a los cristales, piensa en la europeización, imposible, de España”.

Por todo ello, y por mucho más, en esta tarde del 8 de marzo, a las 19.30 horas, se recordará la figura de este aragonés universal con la conferencia (“Joaquín Costa en el arte”) que impartirá el académico Ilmo. Sr. Dr. D. Wifredo Rincón García, Investigador Científico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, del que ha sido Director del Departamento de Publicaciones y, actualmente, Jefe del Departamento de Historia del Arte.


El bandido Cucaracha

28 de febrero de 2011     Publicado por Domingo Buesa Conde    

Tal día como hoy, pero del año 1878, fue abatido el bandido Cucaracha en un corral de Lanaja por cinco guardia civiles que le estaban siguiendo los pasos desde hace días, como consecuencia de la progresiva detención de la gente que constituía la partida de este bandido de las tierras de Monegros. Ese 28 de febrero concluía la vida de un pastor que había nacido en Alcubierre, que imitaba cantando a la cucaracha, y que se convirtió en bandido porque –al intentar robar un cordero para poder alimentar a los suyos- disparó al dueño del animal para defender al amigo que le acompañaba en el robo. A partir de entonces se convirtió en un proscrito y a la larga en el líder de una partida d gentes hambrientas y descontentas con la situación. Se llamaba Mariano Gavín Suñén.


El almirante de Aragón

22 de enero de 2011     Publicado por Domingo Buesa Conde    

Si recordamos el 17 de enero pasado nos veremos obligados a hablar del almirante de Aragón, de una Dignidad militar que tenía a su cargo la dirección de la fuerza naval desde los tiempos de Jaime I que, tras conquistar Mallorca, necesitaba encargar a alguno de sus soldados el control de esos mares y costas por los que Aragón iba a ir comerciando. Este almirante fue pieza clave en la expansión por el Mediterráneo, pero especialmente fue clave uno de ellos que fue el almirante Roger de Lauria, almirante de Aragón que murió el 17 de enero de 1305, hace 706 años. Y hoy además van a poner nombre al autor de una frase muy famosa, puesto que fue el almirante de Aragón Roger de Lauria, el que en 1285, explicaba a al conde de Foix, emisario del rey de Francia que “Señor, no sólo no pienso que galera u otro bajel intente navegar por el mar sin salvoconducto del rey de Aragón, ni tampoco galera o leño, sino que no creo que pez alguno intente alzarse sobre el mar si no lleva un escudo con la enseña del rey de Aragón en la cola para mostrar el salvoconducto del rey aragonés”. Bien dicho amigos. Y sepan además que el Almirante de Aragón, era quien asumía la la comandancia de la armada de la Corona, teniendo a sus órdenes a tres vicealmirantes (Valencia, Mallorca y principado de Cataluña). Todo claro. Una última noticia, en el siglo XVI fueron almirantes algunos de la casa de Palafox, marqueses de Ariza, y al final a manos del almirante de Nápoles.


Recordando al Conde de Aranda

9 de enero de 2011     Publicado por Domingo Buesa Conde    

Hoy 9 de enero tenemos que recordar al conde de Aranda, a ese gran aragonés que nació en la localidad oscense de Siétamo y que se convirtió en Presidente del Consejo de Castilla (1766 – 1773) y Secretario de Estado de Carlos IV (1792). Todo un personaje, de esos que han gozado de mando en la historia y cuyas decisiones se han convertido en punto de partida de realidades muy beneficiosas para los pueblos. Pero ahora sólo vamos a recordar que, destituido por el rey Carlos IV que se rindió a las presiones del favorito de su mujer, de Manuel Godoy, el conde de Aranda acabó desterrado en Jaén y cesado de sus responsabilidades porque mantenía -contra la opinión de Godoy- que había de evitar la guerra con Francia. Al final, era tan evidente el injusto trato del rey, que le autorizó a volver a sus tierras de Aragón y el X Conde de Aranda decidió acabar sus días en su palacio de Epila, donde murió el 9 de enero de 1798.

Muerto el conde, uno de los aragoneses más influyentes en la historia de España, fue llevado a enterrar al panteón familiar en San Juan de la Peña, monasterio desde el que se lo llevaron al Panteón de Hombres Ilustres de San Francisco el Grande de Madrid. Pero, estaba claro que Madrid no iba ya con él y así volvió al viejo monasterio aragonés donde descansa hoy desde 1985, como debe ser, en su tierra, en la tierra que él amó, en el monasterio que sus antepasados mimaron y protegieron, en su casa. En ese monumento que ha protegido su amada fundación: la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis que nació de la mano del conde de Aranda.


Aragón y la Real Academia Española

9 de enero de 2011     Publicado por Domingo Buesa Conde    

La Real Academia Española (R.A.E.) ha tenido cinco presidentes aragoneses, cinco como explica muy bien el doctor Solsona en el Boletín del Ateneo y no cuatro como quieren algunos periodistas. Y como nunca está de más recordarlos pues allá van, comenzando por el catedrático de Lengua Árabe, don Miguel Asín y Palacios que fue presidente en 1943, y siguiendo por el humanista don Pedro Laín Entralgo y el catedrático don Manuel Alvar López. El cuarto presidente aragonés fue el ilustre gramático don Fernando Lázaro Carreter, que vivió por la calle Santa Cuz de Zaragoza, y ahora culmina la serie el profesor don José Manuel Blecua Perdices.