Vía EuropaPress
El secretario de la asociación de Amigos del Museo de Lérida, Antonio Delatorre, considera que después de dos sentencias favorables a Lérida ya nadie en Cataluña podrá entregar las obras a Aragón.
La asociación ‘Amigos del Museo de Lérida’ ha retirado el recurso que presentaron en julio ante el Tribunal Constitucional que reclamaba la propiedad de las obras de arte en litigio con Aragón, según ha confirmado su abogado, Francesc Sapena.
El secretario de la asociación, Antonio Delatorre, considera que después de dos sentencias favorables a Lérida
ya nadie en Cataluña podrá entregar las obras a Aragón, según ha adelantado este viernes el diario Segre.
En la última asamblea de la asociación, celebrada el jueves de la semana pasada, se aprobó retirar este recurso y también la “disolución momentánea” de la asociación. La Audiencia de Lérida rechazó en octubre de 2011 declarar que el obispado de Lérida era propietario del arte, como pedía la asociación.
En abril de este año, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) rechazó por un defecto de forma el recurso de Amics ante aquel fallo, por lo que la asociación decidió acudir al Constitucional.
Una de las sentencias a las que se refería Delatorre es la del juzgado de lo contencioso-administrativo de Lérida, que este verano dio la razón a las
instituciones leridanas al sentenciar que el Gobierno aragonés no es competente para pedir al Consorcio del Museo Diocesano de Lérida que entregue 113 piezas de arte al Obispado de Barbastro-Monzón, un conflicto que este obispado y el de Lleida arrastran desde 1995.
Hace unos días, decidimos asistir a una de las visitas teatralizadas que ha montado el Museo Diocesano de Barbastro y de las que nos habían llegado muy buenas referencias. La comodidad del viaje, aprovechando de la Autovía Mudéjar que impulsó el presidente Santiago Lanzuela, nos acompañó para tomar la decisión y, con unos amigos, nos fuimos la víspera de las fiestas barbastrenses a visitar el Museo. Vimos la catedral, haciendo tiempo y gozando de las explicaciones acertadas de un joven que se nos ofreció a explicarla gratuitamente, gesto que hay que reconocer y del que lamento no poder recordar cómo se llamaba porque se merece que lo digamos. Sea o no Fernando, que no lo recuerdo, le felicito por su generosidad y amor al Patrimonio.
Y después de esta incursión por el espacio catedralicio, llegamos al Museo y comenzamos una apasionante visita contando con una guía de excepción, María Puértolas, de cuya acertada y sabia mano comenzamos el recorrido. Pero nos acompañaron desde el principio otras personas, del pasado, que se iniciaron con la figura solemne del primer obispo de la diócesis recreada a finales del siglo XVI, por el abad de San Victorián que estuvo sencillamente magnífico, por una pobre mujer que busca ayuda en la habitual enfermedad del mundo moderno, por un obispo dieciochesco y por el pintor Pedro García de Benabarre. El resultado fue magnifico, el rato que pasamos estupendo, el montaje de la ambientación teatral y de los guiones soberbio. Fue un deleite para todos los que asistimos a la visita, más de cincuenta personas entre los que había muchos niños que la siguieron con intensidad.
Hay que felicitar y mucho a los que han hecho posible este proyecto, especialmente no podemos olvidar a ese gran periodista y excepcional actor que es Toño L’Hotellerie, otro desaprovechado en esta ingrata tierra, cuya mano se puede rastrear en los textos y cuya recreación del personaje es magistral. No se lo pierdan porque se equivocarán, esta es una cita que yo les recomiendo encarecidamente. Para animarles les pongo algunas fotos. Ya lo saben: Barbastro les espera y no por lo que no hay -lo que está en Lérida porque el obispo de Lérida así lo quiere- sino por lo que trabaja ese equipo dirigido por Enrique Calvera y Maite López.
El 26 de abril del año 1100, el Papa Pascual II concede el traslado de la sede del obispado de Roda a Barbastro a petición del rey Pedro I que, durante el asedio de la ciudad, envió a Roma al obispo Poncio de Roda para pedir al Papa Pascual II el traslado de la sede rotense a Barbastro . Obtuvo la bula pontificia pertinente en Letrán, seis meses antes de que los aragoneses tomaran la ciudad… Era un momento clave para la historia de esta diócesis que acabaría trasladada a Lérida y que se recuperaría con Felipe II, interesado en prevenir la entrada de las ideas protestantes a través del Pirineo, quien consiguió del papa Pío V en 1571 la erección de la diócesis de Barbastro, formada por parroquias desmembradas de los obispados de Huesca y Lérida y del abadiado de San Victorián de Sobrarbe. Comenzaba otra etapa para esta complicada historia de la diócesis del oriente aragonés…