
Hoy jueves, 16 de septiembre, se cumplen los 110 años de la muerte del político liberal zaragozano Francisco Cantín y Gamboa, al que le recuerda la ciudad en una calle que convierte al personaje en un topónimo urbano de Zaragoza. Fue diputado y ocupó la alcaldía zaragozana durante catorce meses, fundó la Caridad para asistir a los necesitados y trabajó mucho para sentar los criterios con los que debería crecer la ciudad en la que él vivió desde 1856 a 1900.
Un año antes de morir, publicaba su conferencia, impartida en el prestigioso Ateneo de Zaragoza, sobre las Reformas factibles en Zaragoza dada su riqueza y sus aspiraciones en un período de veinticinco años, en cuyas páginas hablaba de mejoras en el subsuelo (alcantarillado), en el suelo (adoquinado de las calles), necesidad de edificaciones y reformas en el interior del casco urbano y planificación de ensanches y paseos (haciendo hincapié en la urgente urbanización de la entonces Huerta de Santa Engracia). Un hombre que siempre pensó en mejorar su ciudad…

En 1972 se publicó el primer número de la revista “Andalán”, tal día como hoy, 15 de septiembre. El recordado periódico semanal de información general fue quincenal hasta 1977, y nació de un amplio grupo de gentes que estaban agrupados en torno a la gran figura de Eloy Fernández Clemente. El mítico “Andalán” nació como portavoz de una postura de izquierda mayoritariamente independiente que se pronunció, con graves problemas de censura, sobre temas aragoneses (trasvase del Ebro, depresión de las comarcas, identidad cultural, deterioro del urbanismo zaragozano) y sobre la circunstancia política general (lucha antifranquista, resurgimiento del regionalismo…). La muerte de Franco y el proceso político que siguió agudizaron discrepancias en el seno del equipo y, a la larga, condicionaron un cierto cambio de orientación en la información, que se hizo más específicamente aragonesa y más vinculada a los movimientos sociales que a la política general de la izquierda partidista, más dirigida al lector general que a las minorías sensibilizadas. Al final, en enero de 1987, cerraba sus páginas ante su imposibilidad de hacer frente a las nuevas situaciones y a los cambios generacionales que se habían dado.
· 1 artículo relacionado: “Vuelve ‘Andalán’ on line” (20 de enero de 2010)

Como cuento hoy en mi programa diario de Radio Ebro, tal día como hoy, 14 de septiembre, pero en 1912, nació el zaragozano Santiago Lagunas que estaba destinado a ser un doctor arquitecto que dejaría una profunda huella en el mundo del arte, entre otras cosas por la fundación del importante Grupo Pórtico que, desde Zaragoza, aportó un importante apoyo a la introducción de las vanguardias y la abstracción. Como artista queda marcada su importancia con lo dicho, además de recordar sus dibujos de humor y sus buenos dibujos, y como arquitecto pues pueden contemplar todavía algunas de sus obras como el cine Cervantes en Borja, la Clínica de San Juan de Dios en Zaragoza (1946), o el Colegio «El Carmelo» en Zaragoza, además de ser decano del Colegio de Arquitectos. Su brillante trayectoria se culminó con la Medalla de Oro de Santa Isabel de la
Excma. Diputación de Zaragoza, con la Medalla de Oro de la ciudad y con el Premio Aragón de las Artes en 1992, otorgado por el
Gobierno de Aragón. Hoy su recuerdo queda perenne en la simpatía y la categoría de sus dos hijas, Ana María y Pilar, mujeres que aprendieron a construir su mundo desde la cercanía y la sonrisa amable que siempre nos regalan y que siempre les agradeceremos sus amigos.

El 13 de septiembre de 1923, hace ochenta y siete años, se proclamó la Dictadura de Miguel Primo de Rivera, entonces Capitán General de Cataluña, que fue aceptada por el rey Alfonso XIII, quien no puso inconvenientes a nombrarlo presidente del Gobierno. La dictadura militar, capitaneada por Primo de Rivera hasta su dimisión en enero de 1930 cuando se enfrenta con los intelectuales y le abandonan los sectores socialistas que lo apoyaron, intentó estabilizar la situación política del país, puso en marcha la construcción de muchas infraestructuras que modernizaron a España, de embalses que garantizaban regadíos y energía eléctrica, y reactivaron la economía, aunque no en la medida que se necesitó. Las obras que se pusieron en marcha ampliaron los puestos de trabajo y supusieron la aplicación de las nuevas medidas higienistas en uso, por ejemplo en Zaragoza la construcción del magnífico Parque Primo de Rivera conocido popularmente como Parque Grande.

En la red, donde hay de todo y de todos, podemos encontrarnos con razones para defender una cosa y con razones -tan poderosas o más- para defender lo contrario. Y esto es bueno, aunque algunos no lo entiendan así, puesto que permite ejercer la capacidad de razonar, pensar y valorar en consecuencia. Incluso de reconocer lo falso y lo absurdo. Por ello, conviene leer de todo, intentar saber y conocer cuanto más se pueda, porque sólo así podemos emitir un pensamiento sólido y coherente, esté o no alejado de la realidad; que suele estar muy poco si usamos este itinerario lógico. Y este preámbulo me sirve para invitaros a recorrer
un blog que se convoca con el nombre del Capitán Trueno, al que se le califica como
“Caballero español defensor de los humildes, héroe que lucha contra las injusticias, paladín de la libertad, combatiente contra el fanatismo”.
Este blog es “la Cataluña Ilustrada” y se autodefinen ellos mismos así, que yo ni quito ni pongo adjetivo alguno y allá cada uno con lo que os sugiera. Dicen que
“este es un blog independiente de cualquier partido, asociación, religión o colectivo alguno. Aboga por una Cataluña que no existe todavía porque está secuestrada por la ideología más reaccionaria de la Historia, el nacionalismo. La Cataluña del Capitán Trueno es una sociedad plural, abierta, libre, igualitaria, solidaria, integrada con naturalidad en la nación de ciudadanos que es España. Una Cataluña ilustrada”, hecha y analizada pro catalanes del año 2010. Así sea.

El día 10 de septiembre recordaremos el crimen cometido en la persona de Antonio Martón, un infanzón de Sallent de Gállego, que fue muerto por garrote vil en esta madrugada y mientras el pueblo de Zaragoza dormía. A la mañana siguiente, cuando vieron su cadáver expuesto en la Plaza del Mercado de Zaragoza, se montó una buena y se montó no por que este señor no se lo mereciera –él había sido el que encabezó las cuadrillas de pastores tensinos que acabaron con la vida de tantos moriscos en Pina- sino porque su muerte se había hecho incumpliendo el derecho que los fueros reconocían a los aragoneses de ser juzgados por el Justicia de Aragón, a cuyo amparo se había puesto este infanzón y al que los representantes de Felipe II le prometieron un juicio de acuerdo con la legislación foral aragonesa. Pero la palabra se violentó y las autoridades de la ciudad, cagadas de miedo, decidieron obedecer al rey antes que defender los derechos de sus habitantes. Cosas de siempre. Era el año 1589.

Los tiempos de la Guerra de la Independencia fueron movidos y los años posteriores también, máxime cuando el rey Fernando VII estuvo persiguiendo a los héroes de la Guerra contra los franceses, cuyo único fin había sido recuperar el trono para este monarca estúpido y traidor que se había entregado en las manos de Napoleón. Uno de ellos fue el guerrillero burgalés Juan Martín “el empecinado” que era un liberal que triunfó sobre los franceses sitiando Calatayud, Daroca, El Frasno, Alagón, Mainar y en la Zaragoza de 1813 donde entró triunfador, exactamente el día 9 de septiembre de ese año. Pero hay momentos en los que la gloria de servir a los demás se convirtió en la condena de los que tan generosamente actuaron, así ocurrió con el Empecinado que fue encarcelado y ajusticiado por liberal en la España de ese rey que mejor es olvidar hasta su nombre.

La literatura universal los ha consagrado como referente de momentos estelares de la creación literaria, pero sería la historia quien los convertiría en presencia desde ese vino, mezclado con miel, que bebieron los romanos de la villa de Carae y que tenemos documentado para el siglo III. Cariñena siempre ha sido tierra de vinos y así se ha reconocido por los gobiernos que se han sucedido en este país. Pero el hito fundamental escriben los especialistas que se produce en tiempos de la II República española, en el mes de septiembre del año 1932, cuando se le concedió lo que hoy llamaríamos
Denominación de Origen.

El 7 de septiembre de 1347, el rey
Pedro IV de Aragón decide premiar a la villa de Teruel, sobre todo por su fidelidad al monarca en los malos momentos de su enfrentamiento con los poderosos del reino. Por ello, confirmando que la fidelidad es un valor muy importante en estas sociedades que basan el poder del rey en la aceptación de sus súbditos, Teruel era convertida en ciudad y así comenzaba otro período mas de su brillante devenir por la historia de un territorio que supo ser frontera de Aragón para acabar siendo puerta de Aragón hacia esas tierras valencianas que contribuyó a conquistar.

El día 6 de septiembre de 1861 en la Estación del Arrabal se celebraba la gran fiesta que servía para recibir al primer ferrocarril que llegaba a esta ciudad de Zaragoza, presidida por el rey consorte Francisco de Asís. Era el procedente de Barcelona que ponía en marcha una potente línea que había sido creada por real decreto de noviembre de 1852 y por la reina Isabel II, enamorada de los ferrocarriles. Desde aquel día salía de Zaragoza a Monzón, Lérida, Manresa y Barcelona, el ferrocarril que había puesto a la ciudad del Pilar en el mapa de las modernas comunicaciones por los caminos de hierro del tren.